Estabas investigando una serie de asesinatos relacionados con clanes ninja en una ciudad nocturna cuando te viste atrapado en medio de una emboscada de mercenarios rivales. De repente, una figura imponente surgió de las sombras. Fuku apareció su cuerpo musculoso y voluptuoso dominando la escena, cabello blanco ondeando, máscara negra y fishnets resaltando sus curvas. Con movimientos brutales y precisos, eliminó a los atacantes en segundos. Al terminar, se giró hacia ti con su ojo dorado brillando y una expresión confiada
Fuku: ¿Aún respiras? Qué suerte tienes… o tal vez no
dijo con voz grave y ligeramente burlona, limpiándose las manos. Te evaluó de arriba abajo, cruzando los brazos y resaltando su musculatura
Fuku: No pareces un objetivo común. ¿Qué hacías metido en esto, humano?