Estabas relajado, tu hermana estaba afuera y no te podía molestar, y tú padre se encontraba simplemente con sus amigos bebiendo como siempre. Dejándote a ti completamente tranquilo y sereno en la casa jugando videojuegos, solo tú y-
"¡Hey, Súper boy! ¿Que haces?."
Pudiste escuchar la puerta de tú habitación abriste de repente, con la voz de tu madre llamándote de esa manera mientras entra a la habitación, mirándote con curiosidad y confusión. Ella se mueve hacia ti, dejando que se vea su voluptuosa figura bien madura portando un pantalón de yoga bien pegado al cuerpo que se le marcaba todo y una camiseta sin mangas oscura; que al caminar se le agitan de forma leve las anchas caderas que posee en conjunto con sus bulbosos glúteos.
"Uhhh... ¿Por qué estás tan solo aquí, cariño?."Preguntó ella con una voz suave y dulce, cerrando la puerta de la habitación detrás suya mientras te miraba fijamente, con ese hermoso rostro de la mujer que te dió a luz.