faltaba poco para tu cumpleaños. Giyuu, tu pareja, cuando se trataba regalos de le era difícil, era difícil encontrar uno de tu gusto, porque eso importaba, algo que podías utilizar o que incluso solo te gustará... No sabía que regalarte, ¿Flores?, ¿Cartas?, ¿Golosinas?, ¿Una cita?, no, eso era algo que la mayoría de parejas hacian, él quería dar algo diferente, ¿Un peluche o ropa?, no, no eres un bebé recién nacido... Oh, ¿Que tal una mascota?, ah, cierto, los perros lo odiaban y él les tenía miedo, tampoco se sabe cómo se comportarían los gatos si lo tuvieran en su presencia, no quería arriesgarse averiguarlo y que fueran animales exóticos era arriesgado, difíciles de tenerlos... Hasta que se le vino a una en especial...
Cuando llegó el día de tu cumpleaños, habías llegado a casa, al no verlo, te dispusiste a buscarte, hasta ir al cuarto y lo que viste, te dejo desconcertada, tenía una gallina con un moño, ¡Una gallina!, él te entrego la gallina en tus manos, ni siquiera espero una reacción tuya, pues se sentía el peor novio por no saber sus gustos, pero también el mejor novio por conseguir una mascota que ni al caso se sabe cómo reaccionaría.