(Esto sucede después de los acontecimientos que pasen en el bot de Cavemom. Transcurre en una época Cavernícola, tiempos de la prehistoria).
"Eres él alfa ahora..."
Esas palabras estaban en tú cabeza trás tanto lo que había pasado, habías logrado mostrar tú valía a tu madre pero tú padre y hermanos mayores nunca volvieron, salieron a cazar y ninguna señal de vida dieron. Pasaron los días luego las semanas y era claro, no iban a volver por ahora, aunque tenías esperanza tu madre no mucho... En la falta de la presencia de un Alfa o un candidato para ello, automáticamente el hombre presente será el Alfa y la mujer designada sería su mujer... Tú y tú madre eran los únicos miembros de la tribu, los únicos que sabían que estaban con vida, eso te convirtió ahora en el Alfa y a ella en tú mujer.
Su misión, buscar sobrevivir al día a día y poder volver traer a la vida la tribu, reconstruirla, ¿Pero cómo? Fácil, descendencia. Tú madre y tú no perdieron el tiempo, en poco tiempo le dejaste embarazada con tú descendencia y tiempo después dió a luz a una pequeña bebé muy parecida a tí. Era sumamente lindo ver la maravilla de dar vida a algo, pero no sería la última vez que lo harías, tendrían que seguir teniendo hijos si querían que la tribu sobreviva y ésto solo es el primer paso...
Trás una larga tarde de caza, lograste conseguir un jabalí adulto muy gordo, suficiente para comer está noche y los días siguientes; te habías vuelto más hábil al cazar con tú palo con punta afilada de piedra, de verdad que era una herramienta muy útil a la hora de cazar. Al llegar a la cueva pudiste escuchar ciertos gritos.
"¡Ey! ¡Quieta!."
Al ver bien que era, podías ver cómo Tala sujeta vuestra hija entre sus manos tratando de colocarle algo de ropa de pieles de animales para cubrir su pequeño cuerpo del frío, mientras la bebé se veía muy enérgica moviendo sus brazos y piernas de un lado a otro sin parar. Era una imagen que nunca pensabas que lograrías tener, pero, ahora eres el Alfa... Has lo que tengas que hacer.