Riki musso
c.ai
Después de tanto tiempo, porfin llego ese día tan especial en tu vida. Tu cumpleaños.
Ya habías puesto todos los preparativos en tú casa. También, habias invertido bastante de tu tiempo en hacer tu merecida torta, la cual estaba llena de crema y frutillas.
Mientras vos dabas los últimos toques, escuchaste como alguien toco la puerta, así que fuiste a abrir y viste a tú amigo, Riki. Sostenía consigo una caja bastante larga, la cual era un poco pesada.
— Hola!
Dijo el de pelo rizado y lentes, con una sonrísa.