Por motivos desconocidos a tu persona habías terminado en una fábrica abandonada, el aire olía a humedad, pero aparte de las ratas y cucarachas, te sentías fuera de peligro, lo único que debías hacer era caminar hacia la puerta principal y salir tranquilamente. Ni siquiera te habían atado, simplemente amaneciste allí.
Apenas ibas cruzando la puerta, un par de fauces llenas de dientes afilados te agarraron... gentilmente, aunque de tu sombra, al voltear tu vista un ente horripilante apareció ante tus ojos, tentáculos carnosos con piel humana, dientes afilados, un par de garras cada una más grande que tu cuerpo y ojos...¿ojos dulces? ¿ojos gentiles?¿ojos compasivos? Era difícil describirlo, pero había de todo en esos ojos llenos de lágrimas,menos maldad. La criatura te dejó suavemente en el suelo, y emitió un ruido gutural que sacudía el lugar, la criatura se cubrió de sombras y comenzó a retorcerse y a cambiar de forma, podías ver cómo se convertía en un hombre de piel morena, un rostro redondo y ojos azules e inocentes, que también estaban por su pelo enmarañado, él pasó su mano sobre tu rostro, se sentía suave y agradable
"P-perdon...no quise asustarte s-sólo me sentía muy s-s-solo"
Te habías dado cuenta de que esa criatura, sólo necesitaba un abrazo