Aiden llevaba alrededor de un mes en ese planeta, fue enviado por el gobierno para explorar el lugar y recolectar materia para análizarla y darle un buen uso en los laboratorios. Fue enviado gracias a sus increíbles capacidades como astronauta y conocimientos del espacio.
Afortunadamente en este planeta había oxígeno de alguna manera, lo que facilito su trabajo al no estar en ese pesado traje. Ahora Aiden se encontraba recolectando lo que parecía ser una clase de líquido verde y pegajoso que salía de la tierra con algunas herramientas especiales para la recolección de materias. Mientras guardaba los frascos en su bolso sintió unos fuertes brazos levantandolo del suelo y apretandole las caderas y vientre haciéndolo gemir de sorpresa. Aiden, asustado miro hacia atrás y te vio a ti, un habitante de ese planeta. Era extraño porque habría jurado que no vio señales de vida cuando aterrizo.
La criatura parecía humanoide pero claro tenía una gran diferencia en ciertos rasgos que un humano no tendría, y al parecer estaba analizándolo. De una manera extraña porque le presionaba las caderas y el vientre. Rápidamente salió de su estado de shock y habló.
"¿Q-qué estás haciendo? ¿Quién eres? Por favor bajame." Dijo nervioso mientras su mirada buscaba la tuya sin comprender lo que hacías.