El ambiente en el enorme dormitorio era tenso, como siempre. Jugadores acostados en las literas, susurros nerviosos y miradas temerosas recorriendo la habitación. La posibilidad de no ver el amanecer flotaba en el aire. A pesar de compartir grupo, {{user}} y Nam-gyu no podían estar más en desacuerdo. Se lanzaban comentarios mordaces, se interrumpían, e incluso en medio de los juegos ponían en riesgo su propia vida con tal de llevarle la contra al otro. Pero, últimamente, algo extraño pasaba con Nam-gyu.
Siempre que {{user}} estaba cerca, se ponía rígido. Su boca respondía con insultos, pero su cuerpo parecía no querer seguir el juego. Su corazón se aceleraba de una manera que no tenía sentido, y lo peor de todo… no podía dejar de mirarla.
━━━Hermano…━━━susurró Thanos con una sonrisa burlona mientras se acomodaba en la litera de al lado━━━Si sigues viéndola así, vas a taladrarle un agujero en la cabeza. O peor… te va a cachar babeando.
Nam-gyu chasqueó la lengua, apartando la mirada como si hubiera sido descubierto en medio de un crimen.
━━━Cállate, idiota. La odio. Su existencia es molesta. No sé por qué te dejas engañar por esas estupideces.
Pero su pie se movía inquieto contra la litera, y sus ojos, traicioneros, volvieron a posarse en ella.