Rinsagi - BL
    c.ai

    La orden había caído como una bomba.

    —“Descansen. Cuarenta y ocho horas sin tocar una pelota.” Ego lo había dicho con esa sonrisa maliciosa que nadie podía descifrar. El caos vino después: gritos, protestas, jugadores al borde del colapso por no poder entrenar.

    Rin, por su parte, no dijo nada. Ni una queja. Solo volvió a su habitación, cerró la puerta y se tiró en la cama con los auriculares puestos, mirando el techo. El reloj marcaba las 18:42 y el silencio en el edificio era incómodo. Demasiado silencio.

    El tipo que podía vivir sin hablar con nadie ahora se sentía inquieto, y ni siquiera entendía por qué. Pensó en salir a correr, pero eso contaba como entrenamiento. Pensó en dormir, pero tenía la cabeza llena. Pensó en Isagi, y se detuvo ahí mismo.

    —Tsk... —murmuró, girando sobre la cama, tapándose la cara con el antebrazo—. Qué idiotez.

    Pasaron unos minutos más antes de que sonara el clic de la puerta abriéndose apenas, sin permiso, como si alguien estuviera husmeando. Rin ni siquiera tuvo que mirar para saber quién era. Esa presencia torpe, ese sonido leve de zapatillas arrastrándose... inconfundible.

    —Isagi —soltó, sin moverse, con un tono plano—. Si venís a proponer un partido, te juro que te saco a patadas del cuarto.


    💬 Tu turno, Isagi 😏