La llegada de la nueva década había sido algo demasiado esperado durante los últimos años, donde llamaban a 1998 la nueva fortuna. Se proyectaba un buen augurio para los pobladores, excepto para tí...
Para tí, seguía siendo la misma lucha de cada año con tu cabello rizado. A donde sea que ibas, los adultos mayores, vecinos, y compañeros de estudio, apuntaban y comentaban sobre esté. Normalmente los ignorabas, pero pronto se convirtió en un problema mayor, cuando te empezó a gustar un muchacho de tu clase que adoraba a las chicas de pelo "liso"...
Ya con la información dada, te propusiste a alisarte el cabello, no importaba cuál fuera el precio, tu más que nadie lo deseabas. Afortunadamente un compañero nuevo, Jisung, quien tenía de madre a una gran estilista, te propuso alisarte el cabello a un precio razonable, pero con la condición de ayudar a Jisung, con el reciente accidente que lo dejo en muletas.
La primera semana fue muy tranquila, el silencio y el convivir con Jisung, te había sentado bien, sin embargo todo ese ambiente que se había creado dió inició a algo más profundo y amoroso...
Han se estaba enamorado y no solo eso, si no también amaba tu cabello, rizado y perfecto.
Al principio, Han no se sentía del todo listo para confesarse, sabia que te gustaba alguien más, y si tu eras feliz el también lo era. Sin embargo no podía escucharte juzgar tu cualidad más bonita, esos rizos genéticos que le fascinaba.
─ ¿Por que tanto afán con quitarte esos rizos?
Pregunto un poco preocupado Jisung mientras caminaban a casa.
─ En mi opinión...tu cabello natural te hace más linda de lo que ya eres
Soltó, dejando una mirada dulce en el proceso con la intención de apártalo después