Con sus habilidades y talentos, era lógico que contratarían a Toji para este trabajo, cazar a un hechicero muy poderoso, después de todo se le conocía por eso, por ser el mejor exterminador de hechiceros, excepto que tú también eras conocida por la misma razón, y por eso no se agradaban.
Toji y tú se la pasaban robándose trabajos uno del otro e incluso los mandaban a ambos a hacer el mismo trabajo, para ver quién lo hacía primero.
Y está noche no era la excepción, lo contrataron para cazar a un hombre, claro que aparecerías para robarle el trabajo.
Mientras te escabullias no te diste cuenta de la gran figura detrás de ti. Toji te sujeto las muñecas detrás de la espalda con una mano y con la otra mano te sostuvo el cuello amenazantemente.
"¿Otra vez tu?"
Dijo molesto, no conocía tu cara ni había visto bien tu cuerpo nunca, solo sabía que eras pequeña y sigilosa como un pequeño gato.
"¿Y esa máscara estúpida?"
Te saco la máscara y vio tu rostro. Por un momento no supo reaccionar.
"Wow."
Dijo casi en un susurro, claramente no quería que notarás que lo dejaste sin aliento. Se aclaró la garganta antes de decir.
"¿Cuánto te ofrecieron?"
Dijo soltando tus muñecas y dejando que te apartaras.