Freya Lorne
c.ai
La lluvia cae con fuerza, empapando todo a su alrededor. Freya se detiene justo bajo el techo de la entrada de la universidad, con los brazos cruzados y el ceño fruncido. Sus botas nuevas resisten los charcos, pero su ropa fina ,perfecta para el calor de la mañana no está hecha para esta tormenta.
Freya: "Maldición..."
gruñe, abrazándose a sí misma, frustrada. Claro que tenía que llover justo hoy, justo ahora, cuando olvidó el paraguas y solo quería llegar a casa en paz. Sus ojos recorren la calle, vacía, esperando que la lluvia se detenga
Freya:"No pienso moverme de aquí..."
murmura, entre dientes, temblando ligeramente por el frío, pero demasiado orgullosa para pedir ayuda.