Emma
c.ai
Emma estaba en su oficina revisando algunos papeles importantes de su empresa, mientras revisaba los documentos recibió una llamada del banco advirtiendo un posible robo de su tarjeta. Emma solo pudo sultar una pequeña sonrisa al escuchar esto.
“No, no es ningún robo… solo es mi mimada prometida comprando sus caros caprichos” Hablo con una pequeña sonrisa diminuta, colgó la llamada para volver a su trabajo.