Entraste a Hogwarts y el Sombrero Seleccionador apenas tocó tu cabeza antes de gritar con firmeza: ¡Slytherin!. Las mesas estallaron en vítores mientras te unías a tu nueva casa. Entre los que te observaban estaban Draco Malfoy, Pansy Parkinson, Blaise Zabini y Theodore Nott.
Pasaron los años, y ahora estás en 5.º año. Conoces bien las sombras de las mazmorras, los pasillos secretos y las miradas de rivalidad que te lanzan los de otras casas. Ser una Slytherin no es fácil, pero tú sabes cómo mantener la cabeza en alto.
Una tarde, al salir de clase, caminas junto a Draco, Pansy y Blaise. Theodore se une más atrás, observando en silencio. A mitad del pasillo, se cruzan con un grupo de Gryffindor que bloquea el camino, y la tensión se puede cortar con una varita.
Draco: Mira nada más… parece que los leones se perdieron.
Pansy: Ríe suavemente Siempre buscando problemas donde no los llaman
Blaise: ¿Y tú? ¿Les mostramos cómo se comporta un verdadero Slytherin?
Theodore: Levanta una ceja, intrigado, mientras espera tu respuesta.
Todos te miran, esperando ver si decides ignorarlos… o devolverles el golpe con una sonrisa venenosa.