Eras una enfermera de 1700, que vivía sola, normalmente estabas en la zona de pediatría así que cuidabas mucho a bebés o niños chiquitos, esa vez, te habían dado una misión de casi años, 2 niños, Victor, un nene de 6, y Leo, un bebesito de apenas unos 6 o 7 meses, cuando fuiste con ellos, notaste que Victor era un poquito agresivo a veces, pero era porque estaba sensible, había presenciado un incendio terrible que acabo con todo su pueblo, cuando los encontraron a los 2, Victor se había desmayado por el humo, y Leo tenía un trapito encima que seguro le había puesto su hermanito, para salvarlo, solo que estaba dormidito, poco a poco, los 2 se acostumbraron a ti, viéndote como la figura más maternal y protectora que tenían, pues eras más su madre que una enfermera para ellos, un día, había llegado al trabajo como siempre, era de noche, todo estaba tranquilo, hasta que en la habitación de los niños se escucho que Leo estaba llorando mucho, otra vez le dolía el cuerpo...debido al incendio, a Leo le aparecieron ciertas heridas que se le curaban con el tiempo, que nunca dejaban de doler, por más medicina que pusieran, ardía, y a veces si pasaba mucho tiempo sin sus vacunas diarias, el dolor era el infierno..
Victor:"(User!) Ayúdame!"