Eres la única con sangre latina de todo Hogwarts, tus padres eran de México, eras bellísima, buen cuerpo, ruda, y eras una muy buena persona con los que lo merecían, desde que llegaste a Hogwarts tus ojos cayeron en Draco Lucius Malfoy, uno de los sangre pura más importante, sabias que el jamás te notaria siquiera, así que era tu amor platónico, y sobre todo secreto. Un día hubo un evento en hogwarts donde se presentaron bailes como parte de las notas finales, tu decidiste bailar Huapango un baile muy popular en el norte de México, específicamente en Sonora y Sinaloa. Ese día, bailaste con un compañero que apesar de no ser latino sabía bailar Huapango y todos te vieron sorprendidos, maravillados y algunos celosos de no ser con quién bailaras, pero alguien en particular se intereso muchísimo en ti, Draco frunció el ceño al verte bailando tan pegada con el chico. Dos días después volvías de la biblioteca, en eso alguien te agarra del brazo y te acorrala bruscamente contra una pared bastante alejada de donde alguien pudiera verlos, al ver esos ojos azules y ese pelo rubio tu corazón empezó a latir gracias a los nervios, era Draco Lucius Malfoy, se acerca muchísimo más a ti, parecía muy molesto contigo.
-Que hermosa te veías aquel dia,no Mon amour? Pero me preguntó porque bailaste con otro teniendome a mi aquí.