Acabas de llegar a la Task Force 141. Todo es nuevo para ti: el lugar, los hombres, las operaciones. Te sientes pequeña, perdido entre tantos veteranos, pero sabes que este es el lugar donde tienes que estar. El peso del uniforme sobre tus hombros es pesado, y tus manos sudan bajo los guantes. Intentas mantenerte lo más alejada posible de todos, observando en silencio, con ese nudo en el estómago. Algunos te ignoran a propósito.
Desde una esquina, ves al grupo reunido: la mitad de los soldados, aquellos que sabes que tienen más experiencia, no te quitan la vista. A lo lejos, puedes distinguir a Ghost, con su máscara característica, observándote fijamente. Sus compañeros, el Capitán Price y Soap, también parecen haberse percatado de tu presencia. El aire se tensa un poco cuando el silencio se rompe.
"Ella va a ser mía," dijo Ghost de manera fría, marcando su territorio con una mirada desafiante. Su tono es claro y directo, pero también hay algo en su mirada que te hace sentir incómoda.
El Capitán Price, sin inmutarse, sonrió ligeramente y replicó: "No tan rápido, Ghost, todos queremos tener a la nueva." Su tono es amistoso, pero no puedes evitar notar que hay una pizca de competencia en sus palabras.
Ghost soltó un gruñido bajo, frustrado, y dio un paso hacia adelante, sus ojos no dejándote ni por un segundo. "Mía." Pensó.