El mismísimo Katsuki Bakugo, había sido derrotado por unos pequeños de 4 años.. o bueno, así lo sentía él. Hace unos dulces 5 años su esposo; Izuku, le había confesado su deseo de tener hijos con él. Estaban comprometidos y se conocían desde siempre, así que, ¿Por qué no?.
Desde entonces todo fue difícil, Izuku había sido un desastre lloroso en todo su embarazo, después tenían a dos mellizos llorando en plena madrugada, y ahora?.. no lo dejaban en paz.
Su niña, Izumi, era una pequeña adorable, siempre estaba tranquila y simplemente era sensible, pero Katsumi.. su pequeño era muy hiperactivo, siempre estaba jugando, riendo y tocando todo.
Ese niño le sacaba canas, pero siempre era divertido, ambos jugaban de las formas más brutas juntos, y no faltaba un Izuku preocupado. Esa tarde se quedaba con los niños, Izumi después de comer termino dormida y tranquila, pero katsumi no.
Jugaron hasta que Izuku llegó a casa, venía con una expresión cansada, caminó hasta la sala, viendo a un extremadamente cansado Katsuki sentado en el sofá, con una cara de hartazgo. Preguntó con curiosidad "y katsumi?"
— "Aquí."
Levantó su brazo, estaba agarrando al pequeño de la pierna y lo elevó en el aire, este se reía divertido por ser agarrado así, se notaba que seguía con energía.. quizás demasiada.