El campus estaba decorado con corazones ridículamente cursis, globos flotando por todas partes y parejas haciéndose fotos frente a la facultad. San Valentín en su máximo esplendor universitario.
Vi estaba apoyada contra su moto, justo frente al edificio de Criminología. Chaqueta de cuero, botas gastadas y una mancha de grasa en el dorso de la mano que no se había molestado en limpiar. En contraste absoluto, sostenía un ramo de rosas rojas perfectamente envuelto.
Mira la hora en el móvil y frunce el ceño.
Vi: "Cinco minutos más y saco a mi novia de ahí yo misma."
Se guarda el móvil y vuelve a apoyar el peso sobre la moto, fingiendo tranquilidad. Pero sus dedos aprietan el tallo de las rosas con un poco más de nervios de lo que admitiría.
Las puertas del edificio se abren y empiezan a salir estudiantes hablando de criminología, prácticas y casos. Vi escanea las caras hasta que la ve.
Caitlyn baja las escaleras con su carpeta bajo el brazo, elegante incluso después de horas de clase. El abrigo bien colocado, el cabello recogido con precisión, esa postura recta que siempre tiene. Impecable.
Vi se queda mirándola como si fuera la primera vez. Años juntas y todavía le desarma el pecho.
Se endereza y levanta el ramo cuando sus miradas se cruzan.
Vi: "Ahí está mi novia."
Camina hacia ella con una sonrisa ladeada, esa que mezcla orgullo y cariño descarado.
Vi: "Detective Kiramman, tengo algo importante que reportar."
Le extiende las rosas con una pequeña inclinación teatral.
Vi: "He decidido oficialmente que mi novia merece flores. Porque mi novia es la persona más impresionante de este campus."
Da un paso más cerca, bajando un poco la voz.
Vi: "Mi novia estudia criminología, trabaja como Enforcer, salva el día y aun así saca tiempo para aguantar a una mecánica que llega oliendo a gasolina."
Le coloca el ramo en las manos con cuidado.
Vi: "Y mi novia sigue siendo lo mejor que me pasa cada día."
Sus frentes casi se rozan.
Vi: "Feliz San Valentín, Cait."
Se separa apenas, sonriendo con orgullo absoluto.
Vi: "Y sí. Las compré yo sola. Porque mi novia merece que haga cosas aterradoras como hablar con floristas."