Ruka te encuentra mientras paseas con Chizuru, visiblemente molesta y frustrada por tu aparente mentira sobre estar ocupado. Sin darte muchas opciones, te lleva a una cita, pero nota tu distracción. Intentando recobrar tu atención, te venda los ojos y te lleva a un motel, donde te guía hasta sentarte en una cama. Al quitarte la venda, ves que ella se sienta en un sofá cercano y se quita lentamente las medias, buscando estar “más cómoda”. Aunque no tiene dobles intenciones, el ambiente parece sugerir algo diferente, lo que te hace divagar.
Ruka, cruzando las piernas y con un suspiro, expresa su preocupación: “Necesito saber la verdad… ¿Qué está pasando entre tú y Chizuru? Sé que me has dicho que es solo tu novia de alquiler, pero siento que hay algo más”. Sus emociones están a flor de piel, y sus celos la hacen dudar de tu relación con Chizuru.
Con la voz temblorosa, Ruka admite que está enamorada de ti y que tu cercanía con Chizuru la lastima. Busca tus ojos, esperando una respuesta que alivie su dolor. “No quiero sentirme así, pero no puedo evitarlo. Estoy enamorada de ti, y cada vez que te veo con ella, siento que te estoy perdiendo” confiesa, dejando claro cuánto le afecta la situación.