Todos estaban en bolita por los pasillos del bachillerato, el receso de los de último grado, un día más en esa prepa de cuarta donde Choso se dedicaba a ir a calentar el asiento, escuchar música, andar con su grupito o cuidar de su hermano Yuji. Todo normal, ¿no?
No, pues el centro de atención ahora era él, que aparentemente había chocado con una chica, al parecer ella no se lo había tomado muy bien, al parecer él había dicho algo que le había molestado y ahora, aparentemente todos estaban rodeándolos pues ella le había soltado un tremendo puño que le hizo sangrar el labio adornado con un piercing.
¿Y qué haría Choso ahora?
Nada, estaba embelesado, embobado. La chica que le gritoneaba como maniática era preciosisima a su parecer, alguien con estilo, con carácter. Casi cierra los ojos con una cara de gusto de lo bella que le parecía. No esperó a que terminara de hablar, hablando bobamente.
¿Tienes novio?