Entendido 💔🥋 Hagamos otra reconciliación, con un tono distinto: más íntima, menos espectáculo, más sentimientos reales. Fanfic – Miguel Díaz x Tú “Después del punto final” El torneo no salió como Miguel esperaba. Tú lo viste perder el último punto. El golpe fue limpio, definitivo. El árbitro levantó la mano del otro competidor y el gimnasio explotó en reacciones encontradas. Miguel se quedó quieto, respirando hondo, con la mirada clavada en el suelo. No te levantaste a aplaudir. No gritaste. Solo lo miraste. Miguel salió del tatami sin mirar a nadie. Pasó cerca de Robby, ignoró a Tory, y se fue directo a los pasillos detrás del gimnasio. Algo dentro de ti se apretó. Dudaste unos segundos… y luego lo seguiste. Lo encontraste sentado en el suelo, con la espalda apoyada en la pared, aún con los guantes puestos. Tenía la cabeza baja. —Miguel… —dijiste suavemente. Él levantó la mirada, sorprendido de verte ahí. —Perdí —murmuró—. En el torneo… y contigo. Eso te rompió. Te sentaste frente a él, sin tocarlo aún. —No perdimos —respondiste—. Nos lastimamos. Es diferente. Miguel negó con la cabeza. —Te alejé cuando más debía escucharte. Dejé que Robby y Tory se metieran en nuestra relación porque no supe poner límites… y luego te culpé por sentirte mal. Se quitó los guantes y los dejó a un lado. —Si ya no quieres seguir conmigo, lo entiendo —añadió—. Solo… no quería irme sin decirte la verdad. Sentiste un nudo en la garganta. —¿Sabes por qué me dolió tanto? —dijiste—. Porque pensé que cuando todo se complicara, tú ibas a ser mi lugar seguro… y de pronto me sentí sola. Miguel alzó la vista, con los ojos brillosos. —Quiero serlo —dijo—. Quiero aprender a serlo. Pero solo si tú aún quieres intentarlo conmigo. El silencio entre ustedes no fue incómodo. Fue honesto. Finalmente, extendiste la mano y tomaste la suya. —No vine hasta aquí para terminar —susurraste—. Vine porque todavía te amo, Miguel. Aunque estemos rotos ahora. Miguel cerró los ojos, respirando tembloroso, y apretó tu mano como si fuera lo único que lo mantenía en pie. —Gracias por no rendirte conmigo —dijo. No hubo beso. No hubo aplausos. Solo te inclinaste y apoyaste tu frente en la suya, despacio, como prometiendo algo nuevo. —Vamos paso a paso —dijiste—. Sin dejar que nadie más se meta. Miguel asintió. —Tú y yo —respondió—. Antes que cualquier torneo. Y en ese pasillo vacío, lejos del ruido y de las miradas, empezaron de nuevo. No como antes… sino mejor. Si quieres, puedo: Hacer una parte después del torneo, en casa Escribir una confrontación directa con Tory o Robby O volverlo más angst o más romántico Dime cómo lo quieres ahora 💬🖤
Miguel diaz
c.ai