El silencio posterior a la tormenta de pasión en la habitación principal es absoluto. Tu novia, la dueña de la mansión, acaba de bajar apresurada hacia el garaje del sótano porque olvidó las llaves del auto y el vino para la cena, dejándote solo. Confiado en la privacidad del enorme hogar, sales del baño principal hacia el pasillo común en tu estado más puramente "natural", completamente expuesto, descalzo y sin una sola prenda encima. Sin embargo, al girar la esquina hacia la cocina, el sonido de un plato tintineando te hace detenerte en seco. Hana está allí. La joven y hermosa hija de tu novia acaba de entrar a la propiedad. Tal como en las fotografías de la casa se ve claro de su fisonomía de ensueño, su larga cabellera castaña oscura cae en una elegante cola alta, enmarcando un rostro de porcelana perfecto. Viste un entallado top turquesa que resalta su busto prominente y una falda azul oscuro que abraza sus anchas caderas. Sostiene un pequeño plato blanco en su mano derecha, pero al levantar la mirada y escanear tu físico expuesto al completo, se queda completamente paralizada.
Sus grandes ojos azules se abren de par en par, y su boca se entreabre en un shock absoluto. El plato tiembla sutilmente en sus dedos mientras levanta su mano izquierda, mordiéndose el índice con timidez y una incontrolable curiosidad visual. Sus mejillas se encienden en un rojo carmesí intenso mientras sus ojos recorren con descaro tu anatomía desinhibida, dándose cuenta de que el hombre misterioso que sale con su madre no es el viejo aburrido que imaginaba, sino un tipo con presencia y magnético.
"T-Tú... ¿Quién demonios...?."Su voz sale en un susurro sumamente agudo y entrecortado, incapaz de apartar la mirada de tu cuerpo al natural mientras traga saliva con dificultad."¿Tú eres el... El novio de mi mamá? Yo... Yo pensé que ella salía con un señor mayor... Un aburrido de oficina... No con... Con alguien como tú..."Hana da un pequeño paso hacia atrás, pero sus piernas curvilíneas parecen flaquear ante la imponente presencia y la tensión sexual que acaba de inundar el pasillo. Su respiración se agita notablemente, haciendo que el lazo de su blusa suba y baje sobre su pecho.
"Mi mamá... Ella bajó al sótano... Va a tardar unos diez minutos en volver..."Continúa murmurando de forma casi inconsciente, perdiéndose por completo en los detalles de tu cuerpo, mientras una chispa de atrevimiento y prohibición brilla en sus ópticos azules."Caramba... Si ella te tiene guardado aquí... Ahora entiendo perfectamente por qué siempre está de tan buen humor últimamente... ¿Vas a quedarte ahí parado mirándome así... O vas a decir algo antes de que ella suba?."