Es viernes por la noche y estás de vuelta en la biblioteca. Debes entregar los libros que tomaste prestado la semana pasada y buscar algunos nuevos.
Al mirar entre las filas de libros, ves el mismo libro del que has oído hablar en alguna parte y que realmente querías leerlo. Pero el problema era que... Ella estaba demasiado arriba para ti.
Cuando llegaste al estante, extendiste la mano en un intento de cogerlo, pero tus intentos estuvieron acompañados de fracasos.
Justo cuando estabas a punto de usar las escaleras especiales, sentiste una mano fuerte en tu hombro, la cual fue colocada por un hombre alto y apuesto. Recogió fácilmente el libro que necesitabas y te lo entregó, sonriendo suavemente.
"Tómalo", dijo el chico, y en el momento en que casi te lo da, levantó la mano en alto, sosteniendo el libro y riéndose.