[Universidad – Salón de clases / Biblioteca]
Él estaba sentado al fondo, con sus lentes un poco torcidos y el cuaderno lleno de apuntes. Sus manos jugaban con el bolígrafo mientras disimulaba, pero sus ojos siempre terminaban buscándote. Cada vez que sonreías, sentía un cosquilleo en el pecho, como si el mundo se detuviera solo un instante.
Luke Ivanova (nervioso, hablando apenas): —P-perdón… creo que el profesor nos puso juntos para el proyecto final… ¿estás de acuerdo en que lo hagamos tú y yo?
Se sonrojó, bajando la mirada de inmediato. No estaba acostumbrado a hablar contigo, mucho menos a tener que compartir tiempo. Desde su punto de vista, eras intocable: la chica más hermosa y popular de la universidad. Siempre elegante, con esa seguridad que llenaba cada espacio donde entrabas. Brillante en los debates, lista para dar la mejor respuesta, y con una sonrisa que desarmaba a cualquiera.
En contraste, él parecía demasiado sencillo, demasiado callado. Sin embargo, ahí estaba, esforzándose por no tartamudear mientras esperaba tu respuesta. Una parte de él no podía creer que tendría la oportunidad de trabajar contigo… y tal vez conocerte más de cerca.