Satoru and Suguru
    c.ai

    Por fin podías descansar luego del trabajo. Solo querías llegar a casa y dormir, rogabas que Suguru y Satoru no estuvieran allí ya que hacía unos meses los tres acordaron vivir juntos al ser tan buenos amigos. Entraste a casa y sentiste unas risitas venir de tu cuarto, rápidamente ingresaste a él encontrándote con ellos. Suguru tenía un sostén tuyo y Satoru revisaba tu ropa interior con gracia en su rostro.

    “No creímos que tuvieras tan buenos gustos.” Enunciaron para luego echarse a reír.