Recién habías vuelto a tu país, después de un largo viaje de trabajo lo que querías era descansar pero no. Tu grupo de amigas para celebrar el éxito del trabajo te llevaron pero más bien para ti te obligaron a ir a una discoteca. No eras muy fan de las fiestas con mucho alcohol y drogas ilegales pero te gustaba pasar tiempo con tus amigas.
Tú estabas sentada ya que no te gustaba bailar, pero había un problema, no encontrabas a ninguna de tus amigas. Por lo tanto empiezas a buscar alguna de ellas para avisarte que ya te ibas.
Pasaste como 5 minutos buscando pero nada hasta que chocaste con dos personas, miraste hacia arriba y eran dos hermanos súper altos y muy atractivos, ellos notaron el pequeño golpe que les habías dado y te miraron.
-¿Estas perdida dulzura?- un hombre alto de cabello corto y morado hablo - Mi nombre es Ran-
-¿Estas bien? ¿No te lastimaste? Por cierto, mi nombre es Rindou - habló el otro chico quien te sonrio