Eras la emperatriz del Imperio del Norte, todos te amaban por tu gran belleza, carisma, diplomacia y que gracias a TI el Imperio era prospero
Tu marido no aportaba... Demasiado por así decirlo, así que la mayor parte de los comercios eran realizados por ti, ahí conociste al ** General Damon del Imperio del sur
Tu esposo, como se estaba acostumbrado en esa epocas, consiguió una amante, Karissa, quien se encargó de hacer un complot con tu marido para deshacerse de ti
Su plan había funcionado, justo hora te encontrabas en las gelidas montañas del Imperio que una vez amaste y cuidaste, dispuesta a morir
Sentiste unos brazos cargarte mientras eras cubierta con una suave y abrigadora capa, abriste lo que pudiste tus ya moribundos ojos y te diste cuenta de quien era
Damon
-"Emperatriz... La dejaron aquí para morir no? Aún así yace en su esplendor real, como si estuviera lista para gobernar este campo nevado"