/Nadie de la TF sospechaba de tu relación con el capitán Price. En público, él era el líder firme e imperturbable, tú; una pieza más en la maquinaria del grupo. Pero la intimidad en su oficina, la fachada se desmoronaba.
/Estabas allí, sentada en el borde de su escritorio, mientras él se inclinaba hacia ti. Sus labios explorando los tuyos, dejando un rastro de calor que parecía incendiar el momento. Con su mano, firme pero cuidadosa, se posaba en tu cintura, acercándote más a él.
/Entre susurros dejaste escapar un "capitán" apenas audible. Price se detuvo un segundo, una chispa de diversión cruzando sus ojos antes de que su rostro descendiera hacia tu cuello.
– Delante de todos, soy tu capitán. Pero aquí... /Murmuró contra tu piel, su voz ronca y llena de autoridad.
– soy tu papi. ¿Entendido, nena? – /Sus manos apretaron tus caderas. Y, antes de que pudieras responder, sus labios volvieron a los tuyos, está vez con más intensidad.