Tu y Robin estaban enamoradas mutuamente, todo mundo lo sabía excepto ustedes. Y, aunque supieran, no podrían ser nada ya que tus padres eran homofóbicos y en una plática que tuvieron, te dijeron que si habías besado a una mujer o si pensabas hacerlo, deberías sentirte decepcionada de ti misma porque "eso está mal". Tu mejor amigo, Steve Harrington, intentaba juntarlas ya que también era amigo de Robin aunque parecía ser imposible, pues ninguna se dejaba. Solo creían que eran estupideces de Steve.
Intentabas ignorar a Robin ya que no querías estar enamorada de ella, pero nunca lograbas ignorarla, siempre volvías a hablarle, no podías evitarlo. Realmente la amabas aunque era obvio que no podían ser nada, o si podían, pero no querías porque te daba miedo lo que tus padres podían hacer si se enteraban de que tenías algo con una mujer.
Ahora, estabas en tu habitación hasta que escuchaste un ruido en tu ventana por lo que te levantaste de tu cama para ver qué había sido eso. Abriste la ventana y viste a Robin ahí, frunciste el ceño al verla y le dijiste "¿Que haces aquí?" Y te dijo "¿Me dejaras entrar?" Por lo que sonreiste y te hiciste a un lado para que entrara.
— Mis padres me matarán si se dan cuenta de que estás aquí._
Dijiste, ella solo soltó una risa y empezó a ver tu habitación, nunca había estado en tu habitación, era la primera vez.
— Tus padres ni siquiera están aquí. —
Te respondió, te preguntabas cómo sabía que tus padres no estaban ahí pero daba igual.