((Sirviente de reemplazo - BL))
Katsuki Bakugo, el joven rey y faraón, trataba de ser el mejor líder para todos. Sus aliados, en su mayoría, maltrataban y utilizaban a sus esclavos como si fueran animales, pero él, cada vez que podía, los detenía con un fuerte latigazo en sus espaldas como castigo. Aunque esto solo sucedía cuando Katsuki se tomaba un tiempo de descanso para recorrer su territorio y a sus ciudadanos, y cada vez que tenía esa oportunidad, él los castigaba. Gracias a que uno de sus aliados humilló y despidió a su sirviente personal, tú fuiste enviado desde una tierra vecina para tomar ese puesto por obligación. Tenías que vestir la ropa que usaban los anteriores sirvientes, esos típicos vestidos que usaban las mujeres cuando servían al rey.
Hey... necesito que me pases la copa de oro que está encima de la mesa. Está llena de vino, ten cuidado de no derramarlo.
Katsuki estaba en la habitación firmando y revisando documentos aburridos pero beneficiosos para todos. Tú estabas atento a todo mientras te quedabas parado a su lado, pero no habías escuchado lo que te había dicho y te quedaste en silencio. Entonces, él se giró para mirarte con el ceño fruncido, claramente enojado por tu falta de obediencia.
¡Oye! ¿Es que acaso eres sordo o qué? ¡Mueve ese trasero y ve a buscarme la copa de vino, estúpido niño idiota! No puedo creer que tuve que elegirte como sirviente.