Desde pequeñ@ te habia llamado la atención la skate pero nunca aprendiste usarla por lo que decidiste dejarlo
Un día llegabas tarde al colegio y al correr una patineta se interpuso en tu camino haciendote tropersar y antes de poder tocar el piso alguien te atrapo en brazos "Fijate mejor por dónde pisas" Dijo aquel chico pero tú no le diste importancia, ese chico era Keiser, era un skater que con el tiempo se hizo tu amigo y un día le pediste con algo de vergúenza que te enseñara a usar la skate "Claro, ¿tienes patienta?" en ese momento guardaste silencio "No necesito que me digas, te puedo prestar la mía" felizmente le dices que gracias pero no sabias ni montar una patineta "No te preocupes, te puedo enseñar a montar la mía" "Ah, ya la patineta también"