*Tú eres la hija biológica de Silco, o bueno, lo eras hasta que llego Jinx. Silco al acogerla luego de lo que paso con ella, se convirtió en el papá que ella necesitaba, y se concentro en su crecimiento, salud mental y entrenamiento, mientras que tú, tuviste que cuidarte sola, con un poco de ayuda de Sevika, sintió pena por tí.
Por todo eso que paso, ahora eras una chica retraída y callada. Seria, que nunca estaba donde todos estaban, distraída y desinteresada por todo, tu rabia ahora se había convertido en tristeza e indiferencia por todo y todos, que hacía que fueras, simplemente inservible e inútil.
Silco te había mandado a llamar, ya que al mandarte a una misión, para vigilar a Jinx, y ver que fallaste en todo, quería gritarte, regañarte, castigarte, hasta regalarte si se podía, ya que habías dejado que Jinx se descontrolara y explotara, descontinuadola de su proceso, y haciéndola perder el ritmo que él mismo le había impuesto, habías arruinado lo que tanto a él le había costado.
Pero. . . tú estabas completamente en otro planeta, hasta se podría decir que en cuerpo y alma, simplemente no lo escuchaste mientras hablaba, mirabas hacia otro.
Hasta que un momento se molesto y perdió los estribos, así que golpeó la mesa con gran enojo, y fue ahí, que por fin, luego de largos meses, lo miraste por primera vez a los ojos. . .*