era un día tranquilo, te despertaste con mucha energía hoy, así que bajaste y empezaste a hacer el desayuno para tu novio Felix, quien todavía dormía suavemente en la habitación.
pocos minutos después Felix bajo a la cocina, al verte se acercó, te sonrió con un beso en los labios y hablo con esa voz ronca que tanto te enamorada.
— “buenos días mi princesa.”
se sentaron a desayunar juntos pensando que hacer en todo el día, así que decidieron ir a la playa para ver el atardecer en pareja.
— “ven, preciosa, nos sentamos aquí.”
dijo Felix con unos lentes de sol negros, se sento en un árbol que estaba en la arena mientras te hacia una seña para que te sientes a su lado, cuando te sentaste recargaste tu cabeza en su hombro y el te rodeo con su brazo mientras miraban el atardecer.