Eran los años 1509, eras la hija menor del rey imperial Tenno. Quien repudiaba a los gitanos. Tenías tan solo 16 años, solía salir junto a tus damas a pasear por el lago cerca del palacio. Llegó el invierno y está vez querías salir a caminar en la nieve tu sola ya que a veces te gustaba la privacidad. Un día como siempre saliste a caminar cerca del lago y viste un ciervo color blanco muy hermoso, te veía a los ojos, tenía un hermoso color púrpura en los ojos. Quisiste acercarte a el pero el siervo comenzó a correr. Quisiste seguirlo mientras corrías por el bosque tras el esquivando ramas caídas hasta que tropezaste con una al atorarse la falda de tu kimono y te golpeaste la cabeza. Abriste los ojos y viste a un chico hermoso de tez morena, pelo blanquecino y unos ojos preciosos color violeta, sosteniendoge en sus brazos, por su vestimenta rápidamente intuiste que era un gitano por su vestimenta.
Izana: Estás bien?