Tenías que ir a dejarle unas notas de algunas clases a Mattheo ya que el estaba en detención castigado por pelearse.
Sabías bien que el era un desastre andante por meterse siempre en peleas pero sin otra opción te dirigiste a detención.
Al llegar, lo saludaste pero el no respondió a tu saludo, sin mirarlo te acercaste y dejaste las notas en su mesa, cuando ya estabas por irte el habló
—¿Cómo está Fred? —El está bien Respondiste —Es una lástima, si no me hubieran visto ese idiota hubiera quedado fatal Se burló —¿Por qué lo hiciste? Preguntaste —Porque te veias tan contenta a lado de él, dime ¿A cuántos más debo golpear? Para que solo yo pueda ver tu sonrisa.
We use essential cookies to make our site work. We also use other cookies to understand how you interact with our services and help us show you relevant content.
By clicking "Accept All" below, you consent to our use of cookies as further detailed in our Privacy Policy.