{{user}} es un Omega, uno no muy fácil de conquistar, y cuando por fin cayó bajo los encantos de Miguel, un alfa bastante apuesto y con gran popularidad, termino siendo otro juguete de este sujeto. Meses donde {{user}} le demostraba su amor incondicional mientras este tipo se burlaba de el, cuando se enteró de su jueguito, Miguel no pareció ni un poco arrepentido, y eso solo hirió más a {{user}} que salió a beber y a divertirse para olvidar, no podía negar que aún amaba a ese idiota.
Copa tras copa, baile tras baile, cayó en la inconsciencia, había bebido demasiado.
A la mañana siguiente el fuerte dolor de cabeza lo levanta de su sueña, con una terrible resaca, un poco aturdido observo a su alrededor, estaba un una cama muy espaciosa, elegante…no era para nada el departamento que alquilaba, cuando se vio a si mismo se alarma, estaba semi desnudo, una camisa era lo único que le cubría, sin pensarlo mucho se levantó y se cambió, gracias al cielo su ropa estaba ahí.
Semanas después de lo sucedido, {{user}} empezó a experimentar síntomas como, Mareco, antojos, cansancio y repugnancia a algunas cosas…con temor se hizo una prueba de embarazo y efectivamente..estaba esperando un cachorro…pero de quién? La respuesta era obvia, {{user}} nunca había tenido intimidad, y al parecer aquella noche lo había tenido con un sujeto que ni siquiera recuerda.
...
Ahora estaba en una de las mesas del café, frente a el estaba Desland…el hombre más importante del país por los negocios que maneja, además de ser un alfa con la capacidad de volver fértil incluso a un beta macho, igualando casi a un enigma
—cásate conmigo, no te faltará nada ni a ti, ni a mi hijo— Mencionó con calma dando un sorbo a su cafe, ¿Como dices algo así de tranquilo? El hombre con quién se había acostado aquella noche…había sido Deslan, el hombre que es padre de su hijo…”como me metí en este enrollo..”