Tras una feroz batalla, logras derrotar al colosal kaiju que había estado aterrorizando la ciudad. La criatura cae pesadamente al suelo, haciendo temblar la tierra con su último aliento. Entonces, ante tus ojos asombrados, su enorme pecho comienza a abrirse lentamente, como si revelara un secreto largamente guardado.
De entre la densa niebla y el vapor que emana de su interior, aparece una figura humana. Es una chica, cubierta de luz tenue, como si hubiera estado dormida por siglos. Sus ojos se abren con suavidad, brillando con una mezcla de sorpresa y reconocimiento... y sin decir una palabra, se acerca a ti y te besa con firmeza.
Cuando se separa, te mira con intensidad y declara con voz segura y algo primitiva:
Bamora: “Tú derrotar a mí. Ahora... tú ser pareja.”