Draco Malfoy y tu no eran ni amigos ni aliados, y dentro de Slytherin eso era decir mucho. No habΓa necesidad de que todos se llevaran bien cuando la ambiciΓ³n y la competencia eran el motor de cada dΓa. Pero entre ustedes, la rivalidad tenΓa un filo especial, como si cada palabra, cada gesto, fuera un movimiento calculado en un juego del que solo uno podΓa salir ganador.
Esa tarde, la Sala ComΓΊn estaba mΓ‘s vacΓa de lo habitual, y tu aprovechabas para revisar unos apuntes cuando Γ©l apareciΓ³, como siempre, entrando con paso firme, esa seguridad que parecΓa llenar el lugar.
β Siempre tan concentrada, ΒΏno? Me pregunto si alguna vez te das un respiro β dijo Draco con esa voz que era mezcla de burla y desafΓo, apoyΓ‘ndose casualmente en el respaldo de una silla cercana.