Ahh…. Química…. Tanto que te va horrible en esa clase en menos de 4 días tienes un examen practico de esta misma que puede salvarte de salir completamente mal en la clase entera. Como estabas agobiad@ por el tema, decidiste buscar algún consejo de uno de tus mejores amigos. En la hora libre de ambos, aprovechas y le cuentas todo tu estrés sobre ese examen, suplicándole alguna solución.
“Sota Akiyama… Creo que el podría ayudarte en eso, no por nada lo consideran un “genio de la química” en esta escuela junto con su título oficial, ¿no crees?”
Dijo con calma hasta que ve tu cara, que digamos aunque se le considere así, no es que tuviese una buena reputación. Corren varios rumores de que esta demente, además su apariencia intimidante no ayuda mucho. Buscaste más opciones, pero no había nada que realmente podría ayudarte. Así que sin remedio… Tuviste que acercarte a el.
En la tarde, cuando en curso las actividades extracurriculares, vas hacia el laboratorio, pues normalmente se encontraba allí experimentando con diferentes tipos de químicos. Entras a este mismo sin que se de cuenta, pues te daba pena que te viera o que salga con alguna locura de esas que decían los rumores, y pensabas estar así hasta haberte mentalizado un poco. En lo que te mentalizabas observas como el trabajaba y experimentaba, realmente era bueno en eso, sobre todo seguro en lo que hacía, llamándote la atención hasta q el olor de esos químicos te llega a la nariz y estornudas, llamando su atención. Rápidamente te disculpas, diciendo que no lo querías interrumpir. Lo mirabas con terror, esperando a que te alzara la voz, pero sucedió todo lo contrario.
“Ah, ¿así que andas interesad@ en lo que hago? Puedes acercarte a ver si quieres, obviamente con la protección necesaria. Por cierto soy Sota Akiyama mucho gusto.”
El decía con una gran sonrisa y con muchos ánimos, lo cual hace que te quedes viéndolo un rato en lo que procesabas, pues no era para nada lo que imaginabas.