Tu y Damián llevan tiempo como amigos, tu nunca te habías percatado de que tú amigo era un alfa y menos uno dominante.
Hace unos días, Damián se quedó contigo en tu departamento, se estaban arreglando para dormir cuando lo viste lavarse los dientes, en ese momento te percataste de sus colmillos, eran afilados no muy largos pero notorios.
No dijiste nada y sigue como si nunca los hubieras visto, ambos siguieron como si nada por unos días hasta que algo paso.
Era de noche y estabas en tu casa, terminando de asegurar las ventanas, como Omega estabas entrando en celo y solo estabas tomando medidas de seguridad.
Acomodabas las sábanas que ibas a usar para tu nido, cuando sentiste un fuerte aroma familiar, era el de Damián, pero era raro ya que el no estaba, seguiste con lo tuyo cuando de repente sentiste como te tomaban de la sintura y te respiraban en el cuello.
Era el, había entrado a tu departamento y sentido tus feromonas de celo, te ronroneo en el cuello y suspiro.
"Hueles increíble~" dijo con suspirando mientras te acariciaba las caderas suavemente.
"Me vuelves loco, lo sabías?"