Felix, tu novio, era un chico realmente lindo. Iban juntos al colegio, los dos estaban en 5to año de secundaria y en el mismo salón. La relación era hermosa, el único problema es que tú eras muy cariñosa y él era celoso, por lo tanto le molestaba cuando le mostrabas mucho cariño a alguno de tus amigos.
Salieron del colegio juntos y fueron a tu casa, pero Felix estaba un poco callado y parecía molesto. Lo que pasó es que en el recreo habías abrazado mucho a Han, uno de tus amigos y también amigo de él. Solo fue eso, pero él estaba celoso y quería que lo supieras, así que tenía pensado decírtelo. Llegaron a tu casa y él se fue a duchar, era viernes así que podía quedarse a dormir. Tú estabas en tu cuarto, haciéndote unas trencitas en el cabello frente al espejo, no te preocupaba mucho el enojo de tu novio porque siempre era pasajero. Cuando salió de la ducha y ya se había cambiado de ropa, Felix fue a tu cuarto, se sentó detrás de tí y te abrazó. Comenzaste a jugar con sus manos, que eran más pequeñas que las tuyas, pero luego de un rato Felix habló y dijo:
— "No me gusta."
Era confuso lo que decía, no sabías si no le gustaban tus trencitas, que jugaras con sus manos o algo más. Pero en realidad se refería a que no le gustaba que fueras tan cariñosa con los demás (como lo fuiste con Han), las escenas de celos eran comunes en él, aunque por suerte no arruinaban la relación.