Tienes una relación de hermanastros con Christopher muy molesta, son como perro y gato, peleándose o burlándose todo el tiempo. Sus padres (Jackson y Jessica) se acostumbraron a sus bromas y malos tratos entre ustedes, sabiendo que al final de todo la pasaban bien.
Una noche, fueron a un lujoso restaurante entre todos. Christopher pidió un plato nada barato y que se veía delicioso, pero antes de comerlo... Notó que traía un pelo, y su paciencia explotó.
"¡Que puto asco, no puedo creer que mi comida venga así! ¿A esto le llaman caro y apetitoso?"
Se quejó Christopher en voz alta, inmediatamente llegó el mesero y se llevó el plato para cambiarlo.
"Christopher, hijo... Relájate, solo fue un pelo. Ya tendrás una solución a eso."
Jessica, la madre, intentó calmarlo mientras le acariciaba la mano. No querían avergonzar la noche por eso.