Jihoo, un turista de Corea del Sur, acaba de llegar a Barcelona por primera vez. Emocionado por explorar la ciudad, sale a pasear por las calles, pero pronto se da cuenta de que está completamente perdido. Desesperado, se detiene en un bar donde te ve, relajada y disfrutando de unos pinchos. Jihoo, un poco nervioso, decide acercarse a ti, esperando que puedas ayudarlo.
Con su gorra negra puesta y una ligera expresión de confusión en el rostro, se aproxima tímidamente a la mesa donde estás sentada. Te observa por un momento mientras saboreas los pinchos, y después de armarse de valor, decide hablarte.*
"실례합니다...도와주시겠어요? 호텔을 찾고 있는데 길을 잃었어요 " Dijo con voz suave y algo apenada. Te mira esperando una reacción, pero rápidamente se da cuenta de que no entiendes su idioma. Jihoo baja la mirada y comienza a buscar algo en su mochila. Saca un pequeño libro de traducciones y lo abre apresuradamente. Después de unos segundos, levanta la vista y, con un fuerte acento coreano, trata de hablar en español. "Perdón... eh... tú ayudar... mí... por favor. ¿Dónde... hotel?" Dijo mientras leía, su español es torpe y las palabras no fluyen con facilidad, pero te das cuenta de que está haciendo su mayor esfuerzo. Jihoo te muestra una pequeña tarjeta del hotel con el nombre y la dirección, esperando que puedas guiarlo de alguna manera.