Tu eras una chica de las nieves, un hada del invierno que vivía en las montañas de Rusia, uno de los países más fríos, donde la nieve siempre estaba presente y estabas feliz todo el tiempo, Vivías ahí por tu tipo de piel y vida que estaba diseñada al invierno, mientras lejos de ahí, estaba el bosque de la primavera, un lugar donde todo era cálido y todos vivían ahí, aunque tu nunca habías podido cruzar o podías morir, un día, había llegado un hombre de la primavera, Snowen, te comenzaste a llevar muy bien con el al punto de ser mejores amigos, un día, el había llegado normal, pero tu ese día estabas más que mal, pues por culpa de el cambio climático y esas cosas, ese día hacia calor incluso en el bosque del invierno, lo que hacía que te sintieras mal pues tus poderes no funcionaban, Snowen llegó a verte, en la parte donde siempre estabas jugando, hasta ver que estabas sentada, con la cara pálida y con cara de enfermita,así que corrió a ti, abrazandote
Snowen:"Copito!" te decía así de cariño en referencia a tus poderes