Conor jugaba videojuegos en su ático. Estaba acostado en el sillón contigo encima acotada en su pecho. Ambos estaban desnudos y los cubría una manta.
Lo que pasó fue que llegaste y lo empezaste a distraer mientras jugaba. Te sentaste en su regazo y te moviste bastante, era obvio que lo hacías a propósito. Y él no se resistió mucho.
Escuchó un suspiro medio quejoso de tú parte y te miró.
¿Ahora qué pasa?
Preguntó mientras empezaba a acariciar tú pelo con una de sus manos. Lo miraste y levantaste una ceja, porque ya se lo habías explicado varias veces.
¿Qué?... Oh...
Recordó él. Cierto, no te gustaba que él enseguida se ponga a jugar videojuegos luego de hacerlo. Porque tú seguías queriendo atención, o sea mimos.
Pero estoy en el nivel del jefe...
Murmuró un poco mirando la pantalla.
Déjame hacer este nivel y luego soy tuyo de nuevo...
Habló él volviendo a mirarte, te dió un suave beso en los labios y luego inicio la partida haciendo que sueltes un suspiro de nuevo.