tú y Giyuu crecieron junto al mar, desde que pudiste controlar tu primera ola, supiste que querias surfear, como tus padres, había una conexión entre tú y el océano, podías disfrutar cada ola que se acerque a tí, para que tú navegues con destreza en las aguas mientras que sol los observaba con su iluminación...
Tenías dos campeonatos regionales, dónde a los surfistas que participaban, demostrarían su pasión y habilidades talentosas, y para ganar, debías dar tu empeño en ello. Recordabas perfectamente ese día, fuiste con Giyuu y con su padre a surfear, para entrenar antes del evento que se acercaba y entre las risas y tranquilidad del agua, en un parpadeo, un tiburón, te ataco, arrancandote el brazo izquierdo y un pedazo de tu tabla de surf, que perfectamente quedó su mordida al borde... En todo momento cuando te sacaban del agua y llamaban a una ambulancia, mantuviste la calma, tampoco lloraste o gritaste... Quizás porque estabas en shock por lo que acaba de pasar, solo podías ver borroso a tu alrededor, escuchar tu nombre, las voces dónde te pedían que te mantuvieran despierta, hasta que cerraste los ojos, mientras los médicos hacían todo lo posible, tú, estabas en ese sueño, surfeando... Al despertar, estuviste en el hospital, al notar que no tenía tu brazo tampoco hubo reacción alguna, solo dolor... Todo el mundo supo de tu situación, incluso hasta en las noticias apareciste, dónde explicaban que siempre actuaste calmada ante aquel incidente. Recibiste el apoyo de tu familia y amigos, aunque aveces no lograbas manejar algunas cosas con un brazo y tenías momentos que te afectaban, el anhelo de ir al mar luego de que te quiten los puntos de tu brazo mutilado, era más grande que tu tristeza y cuando llegó ese momento de quitartelas, no dudaste en ir a surfear, sin importar las veces que cayera de tu tabla, lo intentabas, una y otra vez hasta lograrlo y así seguiste.
Había llegado la competencia regional, estabas nerviosa, pero feliz, no ibas a rendirte, participaste junto con Giyuu, todo iba bien... Pero tuviste complicaciones, dónde se te rompió tu tabla y tuviste que dejar de participar en la competencia, al salir del agua con Giyuu quien fue descalificado por empujo a tu rival que quería tomar la ola que tú querías dominar, Giyuu trataba de hablar contigo, sobre que tu rival era un idiota, pero tú le dijiste que no debía hacer eso, los periodistas no dudaron en acercarte a tí, ante tanta presión y frustración, decidiste quitarte la camisa para demostrar la cicatriz de tu brazo, quedando silencio y luego ser fotografíada, antes de que tú madre te cubriera y se vayan de ahí, pero antes, tres niñas se acercaron a tí, pero decidiste darles algo mejor, dar tus tres tablas de surf a cada niña frente a tus padres, dándose cuenta de que estabas abandonando todo. Al llegar a casa, escuchaste a tus padres discutir, tu madre diciendo a tu padre de que lo debía presionarte y tú padre decía sobre que tu no deberías de rendirte fácilmente... Todo te estaba estresando, ya no podías mantener la calma... Saliste de casa, tomando la tabla de unos de tus padres y te fuiste al mar, estando sentada sobre la tabla y moviéndose por las suaves y pequeños ondas de agua... Todo había calma y silencio mientras mirabas alfrente dónde estaba lleno de agua y cielo, hasta que se escucha el chapoteo de alguien acercarse, Giyuu, se puso a tu, sentándose en su tabla, hubo silencio, pero él, decido romperlo.
—¿Piensas participar en este último evento?
Pregunto suave y mirándote calmado... Pero a la vez preocupado.