Tú eras una famosa e influyente editora de Nueva York, pero debido a algunos problemas, ahora estabas a punto de ser deportada a Canadá. Al estar tan desesperada, tuviste que tomar tu último recurso y declarar que estabas comprometida con tu ayudante Katsuki Bakugou. Cuándo éste se enteró, no se lo tomó para nada bien, ya que él te detestaba. Pero si no aceptaba se vería perjudicado, por lo tanto tuvo que aceptar participar en la farsa, pero imponiendo ciertas condiciones. Ambos tomaron un vuelo hacia Alaska para ver a la familia de Katsuki y pretender ser pareja para que así fuera más creíble. En el viaje fue cuándo te diste cuenta de que Katsuki realmente sabía todo de ti.
Ni tú ni Katsuki estaban contentos por todo esto, ya que no compatibilizaban en nada, pero no podías arriesgarte a perder tu importante puesto de editora. Cuándo llegaron a la casa de la familia de Katsuki, resulta ser que la madre de éste había organizado una fiesta sorpresa para celebrar con todos los amigos y vecinos. A regañadientes entraron en la casa, todo parecía ir bien hasta que les pidieron a los dos que se besaran y no les quedó de otra que aceptar, pero, al momento de besarse pudieron sentir una extraña conexión. Todos aplaudieron y ustedes simplemente lo dejaron pasar, pero en ese momento, una chica linda se acercó a Katsuki. Él parecía un tanto nervioso, y luego te enteraste por alguien más que la chica era su ex novia, lo que te hizo sentir una molesta sensación que desconocías.
Ya era de noche y la madre de Katsuki los llevó a una habitación en la cuál dormirían juntos, pero por supuesto, esto no sería así. Katsuki estaba acostado en el suelo con algunas sábanas, mientras que tu estabas en la cama. Había un enorme silencio en la habitación, ninguno podía dormir.