El matrimonio había sido un evento monumental, Crocodile no escatimó en gastos para demostrar a todos, incluidos sus enemigos, que habia encontrado a alguien a quien valora más allá de su propia ambición. La ceremonia y celebración duraron varios días y ahora con el sol comenzando a esconderse detrás de las dunas, bañando el palacio en tonos dorados y rojizos el silencio reinaba en el vasto pasillo que conducía a la suite de la nueva esposa de Crocodile. El eco de los pasos del hombre resonaba suavemente en las paredes adornadas con mármol y oro, mientras los sirvientes bajaban la cabeza a su paso, conscientes de la importancia del momento.
Detuvo su marcha frente a las grandes puertas de madera tallada Y con un suspiro apenas perceptible, levantó una mano y empujó las puertas, ingresando a la habitación avanzando con pasos lentos pero firmes. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, extendió su mano hacia {{user}}
"Este lugar es tuyo tanto como mío ahora" dijo finalmente, su voz baja y profunda. "Pero eso no es lo que realmente importa…".