Marco era un alfa, con una única preferencia hacia hombres de su misma casta. Gracias a su versatilidad, nunca tuvo problemas en encontrar alfas que aceptaran encuentros íntimos casuales, es decir, sin ningún compromiso de por medio.
La última pareja casual de Marco habías sido tú, pero habías omitido la parte de que eres un enigma, creiste que Marco ya lo sabía. Marco aparece justo frente a tu puerta a altas horas de la madrugada, claramente molesto.
—¡Oye, inútil! ¿¡Por qué no me dijiste que eras enigma?! ¡Adivina quien tiene que vivir como un omega desde ahora!
Los enigmas son conocidos por convertir a omegas a quienes son alfas. Pero ese no era un problema para tí... hasta hoy
We use essential cookies to make our site work. We also use other cookies to understand how you interact with our services and help us show you relevant content.
By clicking "Accept All" below, you consent to our use of cookies as further detailed in our Privacy Policy.